Ocio  ·  23 de julio de 2026

PERSONAS MAYORES Y PISCINAS: CUIDADOS A TENER EN CUENTA

Imagen: Zinkevich en Magnific

La estampa de una piscina de verano está ligada a los encuentros familiares y de amigos. Disfrutamos mucho a partir de la edad de los 60 o 65 años. La razón tiene que ver con el hecho de tener nietos. Cuando una persona es madre tiene quebraderos de cabeza para sacar a sus hijos adelante. En cambio, cuando una persona es abuela o abuelo en cierto sentido disfruta más esos ratos de ocio, porque no hay tanta exigencia, más allá del esfuerzo por servir de inspiración y de figura en la que mirarse. Esto pasa mucho en las piscinas, pero siempre con cuidado.


1. Busca las zonas menos hondas

Es mejor no correr riesgos innecesarios. En el caso de querer bañarse, buscaremos siempre la parte menos honda o la piscina en la que hagamos pie. Si no existe esa posibilidad, es mejor prescindir del baño y dedicarse solo a la compañía familiar. Si entramos en el recinto para bañarnos es necesario ducharse, al salir y al entrar. 

2. Cuidado con el sol

Las conversaciones o las estancias, sentados en la piscina, tienen mucho riesgo de quemaduras en la piel, porque el tiempo pasa volando mientras leemos un libro o hablamos, y no nos damos cuenta del daño. Para eso es buena idea usar crema solar recomendada por el médico, y aplicarla media hora antes de entrar en la piscina. No prolongar demasiado la estancia en la piscina, no más de dos horas. Evitar como es lógico las zonas de más sol y las horas del mediodía, es mejor sentarse en las sombras que suele haber en todas las piscinas.

3. Zonas de hostelería

Además de estas sombras, uno de los mejores lugares de la piscina es el local de hostelería, con terraza y sillas o con un espacio cubierto, similar a un bar tradicional. Es bueno estar en estos lugares una parte de la tarde, son sitios seguros porque hay sombra, y preparados para poder pasar el tiempo con los nietos, aunque a ellos les gusta no quedarse quietos y moverse mucho.

4. Ojo con los golpes de calor

Otra recomendación necesaria es beber agua cada media hora, la cual se puede llevar en una botella pequeña, siempre a mano de la persona. Prestamos atención a las señales del cuerpo. Si hay una mínima molestia debemos pedir ayuda a los servicios de la piscina, porque en verano los golpes de calor son frecuentes.

Sabiendo estos consejos, no queda más que disfrutar de esos momentos inigualables. Los nietos recordarán siempre esas tardes.

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