Combatiendo la soledad no deseada
Los problemas derivados de la salud física se vuelven más acuciantes a partir de los 65 años. Pueden ser problemas como la falta de movilidad, uniendo a esto la existencia de barreras arquitectónicas, muchas de ellas presentes en los edificios antiguos de las ciudades.Cuando ocurre esto, aparece el agobio, por tener alguna dificultad para poder hacer la vida diaria. Sin embargo el agobio es menor cuando nos damos cuenta de que hay personas al lado apoyándonos, y ellas nos van a echar una mano.
Estas personas pueden ser vecinos, amigos o conocidos de los que ya no sabíamos nada. No pensábamos que se acordaban de nosotros, pero la vida siempre sorprende con quien menos te lo esperas.
Luego está el apoyo institucional, como los servicios de acompañamiento de la Cruz Roja o la Esperanza, sin olvidar todos los talleres y recursos de los ayuntamientos y autonomías.
Un inconveniente puede cambiar de color en el momento más inesperado, cuando vemos caras conocidas.